Empatía: La empatía es la capacidad para observar a los demás, captar lo que están pensando y meternos en su piel. Una buena sesión de Coaching empieza precisamente por este punto, por observar y empatizar.
Equilibrio & madurez: Un coach ha de ver la vida como un camino de mejora en el que el cambio es el motor del desarrollo personal y profesional. Como resultado de esa evolución, necesita haber llegado a un punto de madurez y equilibrio antes de colocarse frente a un coachee.
Asertividad: Ante una situación de conflicto existen tres tipos de reacción: dejarse llevar por los demás para evitar el conflicto; volverse autoritario y agresivo, y, por último, hay gente que es capaz de defender su postura sin faltar al respeto de otros ni amedrentarse. Un coach en funciones responderá a este último tipo, el de las personas que saben decir que no sin gritar y que no tiene problema en discrepar abiertamente
Habilidadad para motivar: El proceso de coaching conlleva una gran dosis de motivación, pues el coahee requiere de impulso, de usar sin miramientos, su tiempo y esfuerzo en su cometido, deberá hacerlo sabiendo que obtendrá el resultado que anhela y eso, solo lo sabe por su coach, por la confianza que ha depositado en él.
Congruencia y valores: Otras de las habilidades requeridas en el coach es su consistencia entre lo que piensa, dice y hace. El coach no puede exigir al coachee algo que él no estaría dispuesto a cumplir.
- · La honestidad consigo mismo y el cliente
- · Confianza generadora de un grupo
- · Compromiso de completar el proyecto
- · Respeto por las decisiones del cliente y la profesión coaching
Comunicación: Saber preguntar y comunicarse eficazmente va a ser básico, pero saber escuchar puede ser incluso más importante. Y cuando hablamos de escuchar o de comunicar lo hacemos en el sentido más amplio de la palabra. No olvidemos que sólo un 7% de nuestro mensaje se traslada a través de las palabras y que sobre todo transmitimos a través de nuestra entonación y lenguaje corporal.
Capacidad de análisis y de síntesis: Si la capacidad analítica nos permite disgregar la realidad en muchos elementos para revisarlos y descubrir sus relaciones, la capacidad sintética hace que podamos ver esos elementos como un todo único. Una y otra permiten al coach organizar la información para que su visión sea más completa y ajustada a la realidad
Tenacidad: Evitar asesorar a la persona que tenemos enfrente, no juzgar bajo ningún concepto, tener presente un método en todo caso… El coaching exige una disciplina férrea que no siempre es fácil observar. Si somos de esos que se mantienen firmes y que se adhieren a su propósito sin arrugarse ante la dificultad estaremos en el camino para ser buenos coaches.







No hay comentarios:
Publicar un comentario